Un cliente nos trae una pieza que lleva dos años comprando cortada por láser. Cada mes pide dos mil. Nunca se ha preguntado si convenía troquelarla, porque el precio unitario que paga «no está mal». Al hacer el número, el troquel se habría pagado en el cuarto mes.
Es una cuenta sencilla y vale la pena que la haga el comprador, no sólo el proveedor.
Las dos curvas de costo
Corte por láser (o punzonado): inversión inicial prácticamente nula. El costo por pieza es relativamente alto y baja poco con el volumen, porque cada pieza consume su propio tiempo de máquina.
Estampado con troquel: inversión inicial fuerte —el herramental—, pero un costo por pieza muy bajo, porque cada golpe de prensa produce la pieza terminada en una fracción de segundo.
Se cruzan en algún punto. Ese punto es el que hay que encontrar.
El cálculo
Necesitas cuatro números:
- T = costo del troquel
- L = precio unitario por láser
- E = precio unitario por estampado
- V = piezas al año
El punto de equilibrio en número de piezas es:
Piezas de equilibrio = T ÷ (L − E)
Y el tiempo en que se recupera: piezas de equilibrio ÷ V.
Ejemplo con números redondos
Un troquel de 60,000 pesos. La pieza cuesta 18 pesos por láser y 4 pesos estampada. La diferencia es de 14 pesos por pieza.
60,000 ÷ 14 = 4,286 piezas. Con un consumo de 2,000 piezas al mes, el troquel se paga en poco más de dos meses, y a partir de ahí cada pieza cuesta 14 pesos menos. En un año son cerca de 275,000 pesos de diferencia.
Con un consumo de 200 piezas al mes, en cambio, el troquel tarda casi dos años en pagarse, y ahí la decisión ya no es obvia: en ese plazo puede cambiar el diseño y el herramental se vuelve chatarra.
Lo que el cálculo no incluye y también pesa
- Estabilidad del diseño. Es el factor decisivo. Un troquel es una apuesta a que la pieza no va a cambiar. Si el producto todavía está en iteración, espera.
- Vida útil del herramental. Un troquel bien hecho y con mantenimiento produce cientos de miles de piezas. Pregunta por la vida estimada antes de comprarlo.
- Quién es el dueño. Si pagas el troquel, es tuyo. Déjalo por escrito, junto con el compromiso de resguardo y mantenimiento, y la posibilidad de retirarlo si cambias de proveedor.
- Tiempo de fabricación del troquel. Son semanas. Durante ese tiempo la producción tiene que seguir por la ruta anterior.
- Consistencia. La pieza número diez mil sale idéntica a la primera. Si tu proceso de ensamble es automatizado, esa uniformidad tiene un valor que no aparece en el precio unitario.
La ruta que recomendamos
Casi siempre la misma, y funciona:
- Prototipo por láser. Una o pocas piezas para validar que el diseño ensambla y funciona.
- Primera serie corta, todavía por láser y doblez. Suficiente para probar en campo y descubrir los ajustes que sólo aparecen en uso real.
- Congelar el diseño. Cuando ya no hay cambios pendientes.
- Hacer el número del troquel con el volumen real, no con el proyectado optimista.
- Troquelar.
Saltarse los pasos 2 y 3 es el error caro: un troquel hecho sobre un diseño que todavía iba a cambiar.
Alternativas intermedias
Entre el láser y el troquel progresivo hay opciones que a veces resuelven mejor: punzonado CNC con herramental estándar, troqueles simples de una sola operación (mucho más baratos que un progresivo) o combinar láser para el contorno con troquel sólo para el detalle repetitivo. Vale la pena preguntarlas antes de saltar al herramental completo.
Si quieres que corramos el número con tu pieza y tu volumen real, mándanos los datos. Conoce nuestro servicio de estampado metálico (metal stamping) en Tijuana o compáralo con el punzonado CNC.